domingo 29 de enero de 2012

Me falta crecer.

A veces quiero preguntarte si no te da miedo mi manera de ser, de pensar.
El hecho de que siempre pienso en mi como alguien vacía, alguien débil... Y de pronto saco fuerzas para seguir adelante, peleando.
El hecho de que piense que la vida no tiene sentido alguno, nihil.
No sé si pienso así todo el tiempo o es por el simple hecho de que estás lejos, que estoy apagada porque ya no sé que va entre nosotros, hablando de futuro.
El hecho de que hablar con extraños sea más cómodo que hablar con esas personas a las que llamo amigos...

Nunca me dio miedo contarte algo y que me veas como una niña, nunca me dio miedo que te desagrade como soy. En realidad no lo sé, no sé nada.

No sé qué pensar, ni que sentir.



Y eso es lo que te digo cuando me da miedo llorar, me da miedo pensar. Me asusta estar en mi cabeza, sola, sin ti. Sin algo que me distraiga de la idea de tu existencia y lejanía.

jueves 29 de diciembre de 2011

Carta

Con ese "siempre estaré a tu lado" me refería a SIEMPRE. Pero, mi amor, es todo tan diferente ahora... Ya no me dan ganas de hablar de amor, no me dan ganas de hablar de ti, no me dan ganas de recordarte, pero es que no quiero llorar, no quiero seguir llorando, no quiero despertarme a llorar, dormirme por llorar, no comer porque me puse a llorar. Llorar, llorar, llorar. Acá todo es lágrimas desde que no estás.

Tú sabías que nunca le vi sentido a vivir, que siempre fui vacía, sin embargo tú llenaste tantos espacios, te aseguro que casi casi me hiciste sentir completa, si hubieses estado un tantito más cerca... Aunque eso hubiese sido estar completa al cuadrado, no sé, son cosas que en este momento no puedo definir.

También sabías que nuestros mundos eran diferentes, los dos en sí, nosotros, con ideas tan distintas en nuestras cabecitas... Me completabas, viste. Todos los vicios, las ganas de pelear por algo, o simplemente las ganas de algo, tú me dabas eso. Metas, peleas, seguir. No dejar que pasen sobre mí, darme mi lugar en el mundo porque soy una persona... Aunque para ti era diferente a las demás.

Mi amor, no sé si un día te conté de esa falta de afecto a mi persona, tampoco sé si te habrás dado cuenta, pero acá estoy, intentando ponerle fin al sufrimiento que me causa verte tan lejos de mi... Y una lágrima más cae mientras intento dejarte ir.

Mi amor, acá nada va a ser igual una vez que te hayas ido. Si te quedarás, si supiese que te pasa, si dejase atrás ésta dependencia que a ti te parece mortal. La verdad no me fastidia depender de ti, pero creo que a ti si.   Un día me lo dijiste y creo que no hice caso... O quizás supuse que pasaría, que eso no nos separaría.

Esto puede llegar a parecerte innecesario, no sé, yo al menos tenía que escribir por ahí lo que sentía.
Mi amor, no sabes cuánto me duele estar aquí sin hablar contigo... El frío que se siente, antinatural... Tan destructivo y helado, tan hiriente, lastimero. Quizás tú ni quieras hablar conmigo. Por dentro quiero pensar que esto te importa todavía, pero que te duele más de lo que me duele a mi, y por eso te alejas más cada día.

Mi amor... Este es otro intento desesperado mi amor...
Todo el drama acá, todo el drama acá. Allá no pasa nada, seguro.
Que no daría yo por que me cuentes hermoso, por saber qué pasa, saber cómo te sientes. Ayudarte...

Te amo, y siempre seré tuya. Abrázame, por favor, y no te vayas nunca.
Duele tanto tu ausencia, pensar que en el futuro no estarás más. Me dueles tú, me duele todo esto.

sábado 17 de diciembre de 2011

Queriendo minimizar la importancia de los demás.

No es por querer ser dramática, quejona, llorona, sensible o dependiente (lo soy) pero me haces falta...

Las personas que más quieres son las que más daño te hacen, porque no lo esperas.
Se supone que siempre estarán para ti, pero no... Se quejan de egocentrismo, se quejan de egoísmo y plasticidad. ¿Por qué se quejan? Porque en realidad los egocéntricos son ustedes...

Y aunque te decepcionen tantas personas, no te dejes. No dejes de creer que existen la amistad, el amor o la confianza. Todo esto son lecciones para que aprendas a elegir a las personas. Además, hay errores que se quedan como buenos recuerdos, y si no, pues, sólo ve lo positivo y no sufras, sufridor.

Nunca estamos solos si nos tenemos a nosotros mismos.
Si el tiempo pasa tan lento para mi, es culpa tuya. Es culpa de todos los sueños que hemos construido, y es culpa de la impaciencia que siento por estar a tu lado, otra vez.

viernes 16 de diciembre de 2011

A él.

Estar lejos de ti duele, pero es soportable. Siempre estás ahí para mi, o al menos solías estarlo... Debes admitir que antes estábamos más unidos, más sincronizados. 
















Por ti he cambiado mucho, soy menos vulnerable a las cosas que pasan a mi alrededor, pero tú me das fuerzas... Tengo que seguir. No puedo renunciar, tú eres el final del camino, y sé que a tu lado todo será mejor. 


En tus brazos todo se ve muy tranquilo... Y me haces sentir feliz, menos vacía... Viva.
Sólo espero que algún día, tengamos nuestro lugar.